Sé que al morir el día, acabarán los motivos que nos obligan a estar juntos,
También creo que la culpa es mía o del maldito tiempo que no entiende,
La agonía de la misma luz, hace que mi alma por ti agonice,
Cuando el tiempo impaciente sus pasos y cada vez más te alejas de mi
¿para qué la luna en ésta noche oscura y fría, como tu alma?
Y ¿para que los grillos que retumban los espejos de agua en el humedal?
Si tus gritos de desespero, no permiten calma en mis pensamientos mas profundos,
Porque cuando mas oscurece la noche, mas te alejas.
Una vez mas acostada en mi cama, entre mis brazos,
Nos cobija la pasión que alguna vez nos unió siendo novios,
Ahora nada queda, el amor terminó siendo como el sol,
Que con lentitud escondió sus brazos por entre las montañas del olvido.
Del amor nuestro no queda mas que ésta oscura noche,
Que es tranquila y serena, aunque la penumbra nos enceguezca,
Que es tranquila y serena como la conciencia de los luceros que la adornan,
Que es tranquila y serena como la luna mientras espera el abrazo del sol,
Que es tranquila y serena como los escombros de nuestro amor,
Que es tranquila y serena como la noche misma.
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